Piloto de un documetal de 30 min que sera exhibido proximamente, como parte del taller de cine documental ENRIQUE GUEDEZ, Quito 2007.
13 nov 2007
19 may 2007
Simone
Simone, mi vecina, se asomó por la ventana, saludó y caminó hacia mí. De contextura delgada y expresiones únicas, su rostro no se me olvida fácilmente. Traía puesto un vestido del color de las hojas secas, pero ligero como el verano. El escote mostraba su cuello vacío y recorría desde sus pequeños pechos, hasta un cuarto de su espalda. Cuando se distraía, aprovechaba para mirar sus senos. Jamás he visto una sonrisa tan provocadora y unos ojos negros que brillaran tanto como los de Simone. Me gusta pensar que sus gestos provienen, alternadamente, de su ser alegre y de su ser maligno; elijo sentir que he sido tentado por tales gestos antes que sublimado, porque prefiero el placer antes que la felicidad. Sin embargo, con ella uno nunca pude estar seguro de lo que puede sentir.
En un abrir y cerrar de ojos, Simone se transmutó en Francesca porque no quiso seguir disimulando ante mí. Francesca no busca a alguien que la quiera, sino a alguien que la ame; no le gustan las caricias, pero sí las miradas fijas que se asemejan a flechas cubiertas de fuego en su punta.
Conteniendo el deseo reprimido aguardé que un roce casual entre nuestros cuerpos desatara la lujuria, no sucedió. No obstante, sus carnosos labios habían renovado la malicia que mi cuerpo había suprimido hace tiempo y que añoraba inconscientemente.
Durante la metamorfosis de Simone en Francesca, el lugar donde nos encontrábamos también mutó. La habitación en la que ahora nos encontrábamos no se parecía a ninguna en la que alguna vez estuve, ví o imaginé. Entre Francesca y yo había algo extraño y fascinante que no sentí con Simone: una sensación de bienestar que no me atreví a mencionarla en ese momento por miedo a que desapareciera.
Fugamos de aquel lugar y caminamos por horas, sin dirección. Nos detuvimos frente a una casa llena de luz, una hacienda creo, rodeada de campo verde y cielo negro. Entramos allí sin preguntar apoderándonos de todo en su interior y nos embriagamos hasta el alma para recobrar la locura. De allí en adelante, Francesca no paró de reír y yo no pude evitar sentirme incómodo con su risa; molesto conmigo mismo por mi incapacidad de actuar.
Miré a nuestro alrededor y me percaté que había más personas entre nosotros; poco a poco fueron apoderándose de la sala, el comerdor y la cocina, en fin... irrumpiendo el ambiente y llenándolo con conversaciones y risas estridentes.
¿Quiénes eran? ¿Por qué estaban allí? Tal vez fueron atraídos por el rastro de deliberadamente dejó mi destino y sus risas insoportables, seguramente, anuncian mi castigo, me dije a mi mismo.
Para ahuyentarlos, imploré a una divinidad que me devolviera la voluntad que me había arrebatado. Los fulminaría un por uno, como un demente que fue dignosticado así injustamente y acabase de recobrar su libertad ante quienes lo condenaron.
Mientras aguardaba su respuesta me preguntaba: ¿Son estas personas los dueños de mi suerte? Las estentóreos sonidos que provenían de aquellas personas eran tan molestos que, al no escuchar respuesta alguna, decidí destrozar mis oídos y correr hacia mi nuevo protector: el silencio. Una vez realizado el sacrificio-amputación, me percaté que Francesca pertenecía ahora a un mundo diferente al mío, al mundo sonoro. Francesca siguió riendo en voz alta sin darse cuenta de lo que había pasado, yo no tuve más que marcharme…
En un abrir y cerrar de ojos, Simone se transmutó en Francesca porque no quiso seguir disimulando ante mí. Francesca no busca a alguien que la quiera, sino a alguien que la ame; no le gustan las caricias, pero sí las miradas fijas que se asemejan a flechas cubiertas de fuego en su punta.
Conteniendo el deseo reprimido aguardé que un roce casual entre nuestros cuerpos desatara la lujuria, no sucedió. No obstante, sus carnosos labios habían renovado la malicia que mi cuerpo había suprimido hace tiempo y que añoraba inconscientemente.
Durante la metamorfosis de Simone en Francesca, el lugar donde nos encontrábamos también mutó. La habitación en la que ahora nos encontrábamos no se parecía a ninguna en la que alguna vez estuve, ví o imaginé. Entre Francesca y yo había algo extraño y fascinante que no sentí con Simone: una sensación de bienestar que no me atreví a mencionarla en ese momento por miedo a que desapareciera.
Fugamos de aquel lugar y caminamos por horas, sin dirección. Nos detuvimos frente a una casa llena de luz, una hacienda creo, rodeada de campo verde y cielo negro. Entramos allí sin preguntar apoderándonos de todo en su interior y nos embriagamos hasta el alma para recobrar la locura. De allí en adelante, Francesca no paró de reír y yo no pude evitar sentirme incómodo con su risa; molesto conmigo mismo por mi incapacidad de actuar.
Miré a nuestro alrededor y me percaté que había más personas entre nosotros; poco a poco fueron apoderándose de la sala, el comerdor y la cocina, en fin... irrumpiendo el ambiente y llenándolo con conversaciones y risas estridentes.
¿Quiénes eran? ¿Por qué estaban allí? Tal vez fueron atraídos por el rastro de deliberadamente dejó mi destino y sus risas insoportables, seguramente, anuncian mi castigo, me dije a mi mismo.
Para ahuyentarlos, imploré a una divinidad que me devolviera la voluntad que me había arrebatado. Los fulminaría un por uno, como un demente que fue dignosticado así injustamente y acabase de recobrar su libertad ante quienes lo condenaron.
Mientras aguardaba su respuesta me preguntaba: ¿Son estas personas los dueños de mi suerte? Las estentóreos sonidos que provenían de aquellas personas eran tan molestos que, al no escuchar respuesta alguna, decidí destrozar mis oídos y correr hacia mi nuevo protector: el silencio. Una vez realizado el sacrificio-amputación, me percaté que Francesca pertenecía ahora a un mundo diferente al mío, al mundo sonoro. Francesca siguió riendo en voz alta sin darse cuenta de lo que había pasado, yo no tuve más que marcharme…
20 mar 2007
Chistes
Disculpen el nivel humorístico, pero el humor simple siempre hace reir...
¿Cómo se dice pedo en chino?
Tukulito Sacayama
¿Como se dice suegra en alemán?
Storbo
¿Como se dice violación en africano?
Tetumbo latanga
Como se dice bomba atomica en chino?
Ni cakita queda
¿Cómo se dice se me rompió la moto en chino?
Yamimoto Nofunka
¿Cómo se dice pedo en chino?
Tukulito Sacayama
¿Como se dice suegra en alemán?
Storbo
¿Como se dice violación en africano?
Tetumbo latanga
Como se dice bomba atomica en chino?
Ni cakita queda
¿Cómo se dice se me rompió la moto en chino?
Yamimoto Nofunka
16 mar 2007
Edison Mendez 1-0 PSV - Arsenal
Algunos de los goles de Mendez han sido tan trascendentes (gol contra Croacia, Mundial 2002, primer triunfo ecuatoriano en un Mundial; gol contra Brasil en las Eliminatorias 2002,Ecuador 1-0 Brasil; golazo contra Paraguay en las eliminatorias) y recientemente el 1-0 contra el Arsenal en la Champions, el primer gol de un ecuatoriano en este certamen. Por todo esto y más, Edison Mendez es actualmente el mejor jugador ecuatoriano de futbol.
15 mar 2007
13 mar 2007
Foto

Más que una cortina es una realidad (de fuego y humo) que ocurre frente a nuestro ojos, pero que no queremos ver...
fotografia
ciudad
11 mar 2007
Delfín: 15 minutos de fama

El fenómeno de Delfín hasta el fin se lo puede leer desde distintas perspectivas: sociológica, mass mediática, antropológica… desde el discurso, hasta su música. Su popularidad es conocida y reconocida, inclusive más fuera de su país, como recientemente, en Chile y Argentina, que en su propio Ecuador. En Chile ha llenado escenarios, ha firmado autógrafos, ha dado entrevistas, ha sido invitado a programas de TV y su éxito ‘Torres Gemelas’ es coreado de memoria por jóvenes y adultos. Según estadísticas de la prensa el vídeo (en YouTube) de su tema promocional ‘Torres Gemelas’ llega a las 300 mil visitas. Su weblog ha recibido 164 mil visitas y cerca de 1.900 cibernautas vistan su página diariamente. Sin embargo, tengo mis dudas sobre si Delfín pueda mantenerse en la "cima" por largo tiempo.
Warhol dijo que cada persona tiene sus 15 minutos de fama y eso es lo que le está ocurriendo a nuestro Delfín. Ignoro cómo Delfín ha asimilado su ‘boom’ mediático, pero sé que la satisfacción y la recompensa también son mediáticas. El mundo mediático (TV, Radio, Revistas, Internet) no paga. No es benevolente con sus víctimas/estrellas (productos de un público ávido de productos mediáticos); los eleva a la categoría de Príncipes de cartón para luego desecharlos al basurero de los famosos, para ser reciclados o, en el peor de los casos, olvidados en los depósitos de la chatarra mediática. Con esto no quiero decir que lo que nuestro Delfín Quishpe hace esté mal o que no se lo merezca. Una persona no llega a donde él esta solamente por causa de los medios de comunicación, él tiene talento y también es suyo el crédito. Pero lo que sube como la espuma, baja también como la espuma. Espero que nuestro artista esté preparado si se diera esta posibilidad; o de lo contrario, que cambie su estrategia para no convertirse en una figura más del limbo de los artistas olvidados.
Warhol dijo que cada persona tiene sus 15 minutos de fama y eso es lo que le está ocurriendo a nuestro Delfín. Ignoro cómo Delfín ha asimilado su ‘boom’ mediático, pero sé que la satisfacción y la recompensa también son mediáticas. El mundo mediático (TV, Radio, Revistas, Internet) no paga. No es benevolente con sus víctimas/estrellas (productos de un público ávido de productos mediáticos); los eleva a la categoría de Príncipes de cartón para luego desecharlos al basurero de los famosos, para ser reciclados o, en el peor de los casos, olvidados en los depósitos de la chatarra mediática. Con esto no quiero decir que lo que nuestro Delfín Quishpe hace esté mal o que no se lo merezca. Una persona no llega a donde él esta solamente por causa de los medios de comunicación, él tiene talento y también es suyo el crédito. Pero lo que sube como la espuma, baja también como la espuma. Espero que nuestro artista esté preparado si se diera esta posibilidad; o de lo contrario, que cambie su estrategia para no convertirse en una figura más del limbo de los artistas olvidados.

Otra razón, según mi teoría, de la popularidad de Delfín (especialmente, gracias a su tema Torres Gemelas) es el sentimiento, sensación, síntoma o síndrome anti-estadounidense, anti-bush, anti-guerra-Irak, anti-matanza-civiles-MedioOriente. El cúmulos de sensaciones que representa el 11 de septiembre (atentado que se llevó la vida no sólo de estadounidenses, sino de personas de todo el mundo) sigue siendo una herida abierta para la humanidad (testigo de su propia atrocidad) que provoca reacciones. La popularidad y buena acogida de Delfín por los latinoamericanos se debe también a este fenómeno (el otro es la acogida por todo lo nuevo).
Su canción (y el vídeo) ‘Torres Gemelas’ resultó ser el detonante perfecto para su popularidad. Desde otro ángulo, resultó ser la estrategia perfecta para posicionarse a nivel internacional (valiéndose del cúmulo de connotaciones del 11 de septiembre) y congregar seguidores; y para hacer dinero también…
Si esa fue su intención, Delfín es un genio del marketing y tiene olfato para los negocios y el mundo del entretenimiento. Si no lo fue, es solamente una víctima más de empresarios codiciosos que pegaron una y quieren sacar el máximo provecho de ello. Otra alternativa sería que Delfín, simplemente, tuvo suerte y está viviendo sus 15 minutos de fama. Algo que nunca esperó que sucediera y pasó (como casi todo lo bueno que nos pasa y que hace que sea bueno) promovido por su trabajo y ansias de triunfar.
Por todo esto, Delfín ¿hasta el fin? es otra cortina de humo lanzada desde el mundo del entretenimiento (y aprovechada por la globalización del Internet) para nublar nuestra vista.
Blogalaxia Tags: delfinhastaelfin
Etiquetas:
Delfin,
entretenimiento,
opinion
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